Escrito por Silvia Bascompte
Cuando acaba marzo y empieza abril podemos disfrutar de unas de las meteorologías más suaves que podemos desear. Las temperaturas se templan poco a poco, las lluvias son abundantes y la naturaleza prospera.
Es la mejor época para buscar el contacto con el medio ambiente y encontrar nuestra cara más aventurera y más sensible con el entorno. Los deportes de primavera añaden habitualmente estos elementos, por eso la montaña es el lugar idóneo para esta época del año.
La montaña ofrece las condiciones para la práctica de muchos deportes para liberar adrenalina y las tensiones acumuladas en nuestra vida diaria.



En las ligas de fútbol no basta con saber jugar con el balón, también hay que ser un verdadero atleta y mantener un equilibrio emocional muy sólido.








