Escrito por Movimiento Base
Marta Sanjuan, enfermera nos explica que la tensión arterial es la presión o fuerza que ejerce la sangre que es enviada desde nuestro corazón, sobre las paredes de nuestras arterias y que es repartida a todo nuestro organismo.
Para poder determinar si nuestra tensión arterial es correcta se usan dos valores o cifras: el primero de ellos se conoce como “la máxima”, que es cuando el corazón o parte activa también conocido como sistólica se contrae y el segundo es “la mínima“, que es cuando nuestro corazón se encuentra en reposo o en posición de llenado (diastólica).
Cuando hablamos de HTA (Hiper Tensión Arterial), estamos refiriéndonos a unos valores superiores a los recomendados. Éstos se situarían en las franjas superiores de 140/90 mm Hg.
Poseer estos valores conlleva a unos riesgos, que si son puntuales, se traducen en síntomas como dolores de cabeza, mareos, etc. pero que si no se mejoran y se prolongan durante mucho tiempo, pueden acarrear serias complicaciones cardiovasculares. El problema es que no son siempre explícitas, ni sintomáticas.
Las complicaciones cardiovasculares pueden producir rotura de vasos sanguíneos hemorragias, trombosis (taponamiento vascular o isquemia) que dependiendo de la zona que afecten pueden ser más o menos graves y pueden conllevar parálisis, coma, infarto, angina y muerte. Los órganos más afectados son el cerebro, corazón, riñón y ojos.















