Escrito por Silvia Bascompte
Sepak Takraw, que se pronuncia [se ‘pak ta ‘kro], es un deporte con origen asiático, que goza de gran popularidad sobre todo en Tailandia, Camboya, Malasia, Laos e Indonesia. Viene a ser como una mezcla entre vóley y fútbol, parecida al futvóley, una variante del vóley de la que ya hablamos. Pero hay diferencias sustanciales: por ejemplo, la pelota en Sepak Takraw es más pequeña, aumentando la dificultad.
Es un deporte que lleva practicándose desde hace siglos, aunque sea poco conocido en el mundo occidental. En sus inicios, solo los niños y los hombres jugaban al Sepak Takraw: lo hacían en un círculo y pateando la pelota que estaba hecha de caña de la India. La versión moderna de este deporte empezó en 1800, cuando el Sepak Takraw empezó a tener unas normas. En esa época se introdujo la red y se dejó de jugar en círculo. Fue el único cambio importante junto al del balón: ya no es de caña, sino de fibra sintética.



Nadie puede negar la devoción por aquellos deportes que se escapan un poco de las reglas. Quizás hemos puesto unas reglas demasiado convencionales o quizás nos gusta poner nuestras propias reglas, pero nosotros acabamos rompiéndolas.









