Escrito por Silvia Bascompte
Después de un largo día en la nieve, practicando deporte o pasando el día en buena compañía, llega el momento de llegar a casa. Allí nos acurrucamos cómodamente y empezamos a sentir el rico calor, desde los dedos de los pies a la cabeza, lo que contrasta con el frío que hemos pasado durante el día, a temperaturas bajo cero.
Lo ideal para entrar en calor rápidamente, si tenemos el frío metido dentro del cuerpo, como suele decirse, es cambiarnos de ropa, sobre todo los calcetines. ¿Por qué? Principalmente porque los pies tienden a sudar y a humedecerse, con lo que es mejor cambiar los calcetines que llevábamos por unos de secos. Esto también ayudará a que se caliente, en caso de que los tengamos fríos, que será lo más probable, ya que las primeras partes en enfriarse son las extremidades.





Si el invierno empieza simbólicamente este 22 de diciembre, el frío y el invierno meteorológico ya hace tiempo que ha llegado. La bajada de temperaturas es generalizada y el hielo y el blanco han cubierto buena parte del territorio.







