Escrito por Silvia Bascompte
Cuando el calor aprieta se hace mucho más costoso salir a correr, porque las altas temperaturas y la humedad nos agobian y porque favorecen la deshidratación. Como sabrás, la deshidratación tiene lugar cuando el cuerpo humano pierde líquidos. Cuando se practica un deporte y, en verano aún más, este fenómeno suele efectuarse a través del sudor, con la que se produce una pérdida de agua y de electrolitos.
Por este motivo, hidratarse es lo primero que hay que hacer antes de ir a correr. Hay que beber, a pesar de no tener sed, y hay que hacerlo antes de salir a entrenar, durante la carrera y una vez terminada la sesión. Es importante conocer el nivel de hidratación y un buen indicador es la orina. Si es amarillenta y hay poca no es muy buena señal, a diferencia de si hay mucha y es más bien transparente.
Las bebidas isotónicas son muy recomendables para hidratar correctamente a la hora de correr o practicar cualquier deporte, ya que están cargadas tanto de agua como de electrolitos.
Aparte de la hidratación, hay otras cosas que debes hacer para evitar pasar excesivamente calor cuando vayas a correr. Te recomendamos que no salgas a correr cuando el sol es muy fuerte, intenta hacerlo o bien muy pronto por la mañana o bien tarde. Y, por supuesto, si tienes cerca recorridos con sombra, no dudes en decantarte por esta opción.
Te ayudará, también, el hecho de vestir con ropa de colores claros, ya que absorbe menos rayos UVA.
Al fin y al cabo, lo más importante es que seas sensato, es decir, que realmente te veas capacitado para correr. Si lo piensas bien, muchos atletas y deportistas profesionales aprovechan el verano para “descansar”. Así que si tienes que salir a correr con altas temperaturas, sigue estos consejos pero, sobre todo, evalúa tu estado físico.











