Escrito por Montse Dominguez
Dicen que el origen del fútbol sala está en Uruguay, después de que la selección del país ganara el Mundial de fútbol de 1930 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos. Todo el país enloqueció por el deporte rey, pero no gozaba de suficientes espacios para poderlo practicar. Fue entonces cuando el productor Juan Carlos Ceriani pensó en adaptar escenarios cerrados para la práctica del fútbol, y lo llamó fútbol sala.
El fútbol sala empezó a expandirse por el resto de países de Sudamérica y del resto del mundo. Pese a su origen, este deporte no solo es derivado del fútbol, sino incluye técnicas de otros deportes como el baloncesto, el vólei e incluso el waterpolo. Los jugadores de este deporte ecléctico deben tener una gran habilidad técnica y dominio sobre el balón, y velocidad y precisión en su envío y recepción.
A diferencia del fútbol, el tiempo de duración de un partido de fútbol sala es de 40 minutos, dos partes de 20 minutos. Los equipos son de 5 jugadores en lugar de 11, además de que el espacio donde se desarrolla el juego es considerablemente más pequeño.
Para finalizar la explicación en pocas palabras de este deporte, del que la selección española es la actual campeona del mundo, solo cabe mencionar que está regido por la Asociación Mundial de Futsal (AMF) y la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA).
Cada vez son más los que practican el fútbol sala ¿te animas a probarlo?




El fútbol puede llegar a ser un deporte muy completo, exigente e imprevisible. A menudo, resulta difícil apreciar todos los matices e implicaciones de un resultado, y cada cual acaba sacando su propia lectura.
En las ligas de fútbol no basta con saber jugar con el balón, también hay que ser un verdadero atleta y mantener un equilibrio emocional muy sólido.







