Written by Silvia Bascompte
Con la llegada del buen tiempo apetece hacer deportes de temporada primavera-verano: realizar actividades al aire libre, mojarte, notar el cálido sol… Además, a los niños les encanta hacer cosas diferentes de las que vienen haciendo durante todo el año.
Nuestra recomendación es que si tu hijo quiere practicar algún deporte acuático, lo más adecuado es que aprenda a nadar. La natación es la base para poder practicar cualquier deporte de agua, porque evita que cualquier niño pase un mal rato. Además, este deporte le potencia la capacidad pulmonar, algo muy positivo en caso de que padezca asma, y aumente su resistencia.
Pero si tu pequeño ya sabe nadar, lo que querrá será probar otros deportes. Por ejemplo, alguno relacionado con una tabla y el agua, como el surf, en el que debe coger las olas sin caerse; el windsurf, que se practica con una tabla con una vela y te deslizas por encima de las horas controlando el viento; o el kitesurf, que también dependes del viento y las olas del mar, pero en lugar de ser una vela, lo que llevas más bien es una especie de paracaídas.













