Escrito por Silvia Bascompte
Se acabó el 2009 y ahora nos quedan doce meses por delante en los que tendremos que construir un mundo de tiempo. Empieza el año y como dice el dicho: “año nuevo, vida nueva”.
La energía no se detiene en nuestro interior y tenemos por delante mucho que hacer, mejorar y conservar.
Durante el fin de año y al principio del nuevo siempre nos planteamos un seguido de propósitos que intentaremos cumplir. Dejaré de fumar, adelgazaré un poco, haré ejercicio a menudo, leeré más… todos ellos tienen un espíritu en común: la voluntad de aprovechar el año que tenemos por delante para cambiar y superarnos.
El deseo de ser mejores es una gran motivación para mucha gente. Esa idea permite que no nos detengamos y podamos transformar cualquier cosa en energía positiva. Este espíritu es mucho más de lo que nos parece, todo el mundo lo lleva dentro y si lo explotamos un poco sacaremos mucho partido de quien somos!!!











