Escrito por Silvia Bascompte
Si normalmente las Super Bowls ya son históricas por la intensidad con que se viven en EEUU, la de este año seguro que no va a ser olvidada. Desde el principio estuvo llena de anécdotas: no se sabía siquiera si podría celebrarse debido al temporal de nieve y bajas temperaturas en Dallas. No sabemos cómo se lo habrían tomado los americanos, seguramente no muy bien, pero por suerte no hemos podido comprobarlo, ya que se finalmente el estadio Cowboys abrió sus puertas para que se disputara la XLV Super Bowl.
Los Green Bay Packer de Wisconsin, el equipo que más victorias ha obtenido en la Liga americana y que ha participado en 9 campeonatos de la FNL -competición previa a la Super Bowl,- vencieron a los Steelers de Pittsburgh (los que más veces han ganado la Super Bowl) por 31 a 25. Los de Wisconsin, que no ganaban la final desde 1997, consiguieron su cuarta copa de la Super Bowl guiados por su quaterback Aaron Rodgers, que fue nombrado MVP, después de haber superado dos conmociones en el transcurso de la temporada regular.












