Escrito por Silvia Bascompte
Los tres miembros del equipo Base-Giordana en la Titan Desert 2010 han tenido que enfrentarse a condiciones más duras de las previstas: golpes de calor, etapas maratón en las que no disponían de asistencia, imposibilidad de ponerse en contacto para hacer la crónica… un sinfín de obstáculos que sólo hicieron que atravesar la meta fuera aún más gratificante.
La segunda y la tercera jornada fueron duras, pero nada comparada con la cuarta, la más dura de la carrera: desde Boulmane-Dades hasta Toundout, 135 km de subidas, bajadas y caminos empinados que se perdían en el horizonte. Cuidando de guardar el equilibrio, tuvieron que dosificar las pausas para comer y beber. Pero lo peor estaba por llegar: los últimos kilómetros hasta la meta transcurrían por un oued (cauce de río, en árabe) que aún llevaba algo de agua que les forzó a ir a pie y tirar de pura voluntad para conseguir llegar.












